
Un intenso debate se ha generado hoy tras las nuevas medidas de limpieza de fachadas en el emblemático Barrio Lastarria de Santiago. Mientras las autoridades municipales defienden la recuperación del patrimonio arquitectónico, diversos colectivos de graffiti argumentan que el rayado es una expresión indisoluble de la vida urbana y que la criminalización no es la solución.
La situación ha puesto sobre la mesa la eterna discusión sobre qué se considera arte y qué se considera vandalismo. Para muchos escritores de graffiti, el “tag” es la célula básica del movimiento, mientras que para el comercio local es una molestia que afecta la estética del barrio. Se están proponiendo mesas de diálogo para definir muros específicos de práctica libre.
Desde hiphopchileno.cl, observamos cómo el conflicto por el espacio público sigue siendo el motor de muchas reflexiones dentro de la cultura. El graffiti, por su naturaleza rebelde, siempre ha caminado por esta línea delgada, y Santiago no es la excepción.
Se espera que en los próximos días se realicen intervenciones artísticas autorizadas en el sector para mediar entre ambas posturas. Seguiremos informando sobre cómo evoluciona la normativa de uso de muros en el centro de la capital.